La colofonia es un accesorio discreto, pero fundamental, para el violín y el arco. Elegir la adecuada y utilizarla correctamente puede marcar una diferencia considerable en el sonido y la sensación al tocar el violín y el arco. Además, conviene evitar ciertos errores para no dañar el instrumento ni poner en riesgo la salud.
Aplicar colofonia al arco: cómo evitar errores
Aplicación regular con un trozo de colofonia
La aplicación de colofonia es sencilla, pero requiere cierto cuidado: se pasa el arco lentamente por la colofonia, procurando cubrir toda la longitud de las crines. Se recomienda un movimiento ondulatorio, ya que esto separa las crines y favorece una distribución uniforme de la colofonia. La frecuencia y la intensidad con que debe realizarse este tratamiento dependen de muchos factores individuales; sobre todo, por supuesto, de la frecuencia con que se toque el instrumento (véase más abajo).
Si se utiliza un trozo nuevo de colofonia, puede ser necesario lijarlo ligeramente primero para que se desprendan las partículas durante la primera aplicación. Para ello, se puede utilizar, por ejemplo, papel de lija fino.
Importante: aplicar la colofonia de manera uniforme
Un error frecuente es aplicar demasiada colofonia en la parte inferior del arco, delante de la nuez, y muy poca en la punta. La aplicación correcta de la colofonia puede ser un pequeño ejercicio de trazo para mejorar el manejo del arco.
Uso de colofonia en polvo o líquida
Los arcos recién encordados suelen tratarse con colofonia en polvo, que se aplica uniformemente con un cepillo. Para obtener este polvo, basta con guardar los restos de trozos de colofonia viejos y triturarlos finamente en un mortero. Los profesionales también utilizan una solución de colofonia en alcohol, que se deja caer gota a gota sobre las crines del arco hasta conseguir una distribución uniforme. Con este método se reduce la formación de polvo. Sin embargo, los músicos rara vez tienen que volver a aplicar colofonia; por lo general, de ello se encargan los fabricantes o los distribuidores.
Encontrará más información sobre cómo aplicar correctamente la colofonia en nuestra guía «El arco del violín».
¿Con qué frecuencia se aplica la colofonia?
La frecuencia y la cantidad dependen en gran medida del tiempo de interpretación y del repertorio. A modo orientativo, puede partir de los siguientes intervalos:
- Principiantes: 1-2 veces por semana
- Avanzados: cada pocas horas de interpretación
- Músicos profesionales: a diario o incluso varias veces al día
Debe evitarse la aplicación demasiado frecuente, ya que el exceso de colofonia se deposita en forma de polvo fino sobre el instrumento y puede causar daños en el barniz e, incluso, alterar el sonido en determinadas circunstancias.
¿Cuál es la cantidad adecuada de colofonia?
En cuanto a la cantidad recomendada de colofonia que se debe aplicar regularmente al arco, se aplica el principio de «menos es a menudo más». La mejor medida la proporcionan la sensación al tocar y el sonido: una cantidad insuficiente de colofonia se manifiesta en un arco que resbala, una adherencia insuficiente a la cuerda y deficiencias en el sonido. Si, por el contrario, el arco produce un buen sonido de forma fiable, la cantidad al menos no es demasiado escasa.
Por el contrario, los signos típicos de un exceso de colofonia son
- polvo en el instrumento,
- un sonido áspero y
- demasiados residuos blancos en las cuerdas.
¿Cómo encontrar la colofonia adecuada?
La elección de la colofonia adecuada depende de varios factores:
- Instrumento: para el violín, la viola, el violonchelo y el contrabajo existen diferentes mezclas por una buena razón. En términos generales, las cuerdas más gruesas necesitan una colofonia más blanda y pegajosa.
- Cuerdas: las cuerdas de tripa, las de plástico y las de acero requieren colofonias diferentes; también puede ser conveniente cambiar de colofonia al pasar a cuerdas de otra marca.
- Clima: las colofonias claras y más duras son más adecuadas para entornos cálidos y húmedos, mientras que las más oscuras y blandas lo son para entornos frescos y secos. Al viajar a otras zonas climáticas, se recomienda llevar varias alternativas en el equipaje para poder reaccionar con flexibilidad ante condiciones desconocidas.
- Estilo de interpretación: quien toca con especial energía suele necesitar una colofonia «más adherente», es decir, más pegajosa.
En general, la elección de la resina adecuada varía mucho de una persona a otra, por lo que se recomienda probar diferentes marcas. Encontrarás más consejos para elegir la mejor resina en nuestra guía «El arco del violín».
Resina para violín: recomendaciones
Para tocar el violín es más adecuada una resina más dura con un timbre claro y transparente. Algunos productos recomendables son, por ejemplo:
- Pirastro Gold: esta colofonia es muy apreciada por muchos músicos por su tono cálido y su buena adherencia.
- Bernardel: una colofonia adherente y ligera que se puede aplicar en pequeñas cantidades
- Hill Dark: una colofonia clásica para violín que ofrece buenas propiedades, especialmente en condiciones climáticas cambiantes.
- Andrea Solo Violin: una colofonia de buen agarre para la interpretación solista.
Colofonia para viola – Recomendaciones
Los violistas suelen preferir una colofonia de dureza media que ofrezca una mezcla equilibrada de agarre y claridad. Son interesantes, por ejemplo:
- Jade L’Opera, considerada muy versátil y limpia en la interpretación.
- Bernardel, que muchos violistas aprecian por su sonido claro y su bajo nivel de polvo.
- Melos Viola, una resina artesanal de Grecia, disponible en una variante clara y otra oscura para su uso en verano e invierno, respectivamente.
Resina para violonchelo – Recomendaciones
Los violonchelistas necesitan una resina más suave que haga vibrar de forma fiable también las cuerdas graves. Algunas marcas conocidas son, por ejemplo:
- Larsen Rosin Cello, que ofrece buena adherencia sin generar demasiado polvo.
- Kolstein Cello Rosin, que muchos músicos aprecian por su consistencia suave, que no afecta a la precisión de la ejecución con una adherencia excesiva.
- Pops Bass Rosin es una resina muy suave, concebida en realidad para el contrabajo, pero también adecuada para el violonchelo, que muchos intérpretes utilizan con gusto en ambientes con aire especialmente seco.
¿Daña la resina las cuerdas o el barniz?
Los depósitos de resina pueden causar graves daños al barniz del instrumento, especialmente si persisten durante un periodo prolongado. También hay que evitar que se forme una capa pegajosa en las cuerdas, ya que puede afectar a la respuesta del arco y al comportamiento vibratorio de la cuerda.
Prevenir los daños causados por la colofonia
Por eso se recomienda limpiar el instrumento y las cuerdas después de cada sesión con un paño suave que no suelte pelusa, por ejemplo, un paño de microfibra.
¿Cómo se limpia el barniz del violín y el arco de la colofonia?
La colofonia reciente se elimina fácilmente con un paño seco de microfibra o algodón. Si los restos son más antiguos y persistentes, se pueden utilizar productos de limpieza especiales para instrumentos de cuerda. En este caso, se aplica lo siguiente:
- ¡No utilice productos de limpieza domésticos habituales!
- ¡No utilice alcohol!
- Como mucho, gasolina de lavado.
- Utilice siempre un producto de cuidado adecuado para el barniz de los instrumentos.
- Frote suavemente, no raspe y no utilice papel de cocina seco.
En caso de duda, es mejor dejar la limpieza en manos del luthier para evitar daños en el barniz. Encontrará más consejos sobre la limpieza de los arcos de cuerda en nuestra guía «El arco del violín».
¿Cómo se elimina la colofonia vieja del pelo del arco de violín?
La colofonia incrustada, que con el tiempo puede formarse especialmente delante de la nuez, se elimina mejor con un paño impregnado en un poco de alcohol. Es imprescindible asegurarse de que el alcohol solo toque el pelo, no la nuez ni la varilla del arco. En la mayoría de los casos, es más seguro desmontar primero la nuez desenroscando completamente el tornillo. Por supuesto, este mismo método también es adecuado para eliminar la suciedad de las cerdas en otros puntos.
¿Puedo tocar el violín si soy alérgico a la colofonia?
Las personas alérgicas deben tener en cuenta que la colofonia puede afectar a su salud. Sin embargo, si se presentan los síntomas correspondientes, no hay que dejar de tocar inmediatamente, sino que primero se debe consultar a un especialista para aclarar qué papel desempeña exactamente la colofonia en la propia alergia. Además, existen productos con bajo contenido en alérgenos que ofrecen una solución. Este artículo de la revista Deutsches Ärzteblatt ofrece una buena visión general sobre el tema «Los instrumentos musicales pueden causar problemas alérgicos en la piel».
¿Qué es la colofonia?
La colofonia es un producto que se obtiene de la resina de coníferas como el pino o el abeto. Se produce mediante la destilación del aceite de trementina a partir de la resina del árbol, proceso en el que quedan los componentes sólidos de la resina. Dependiendo del tipo y el origen de las resinas utilizadas, tiene una consistencia vítrea y ligeramente quebradiza, y un color que va del amarillo claro al amarillo oscuro.
Para el uso musical de la colofonia, lo más importante es el grado de dureza de los diferentes productos. Este se ajusta durante la fabricación principalmente mediante la duración del proceso de calentamiento: cuanto más tiempo se «cuece» la resina, más componentes volátiles pueden escapar y más dura se vuelve la colofonia.
¿Para qué sirve la colofonia?
Colofonia: un adhesivo natural versátil
La historia de la colofonia se remonta a la Antigüedad. Ya en la antigua Grecia, la resina de pino se utilizaba con fines médicos, como adhesivo o para impermeabilizar barcos. El propio nombre «colofonia» hace referencia a esta época y alude a la ciudad de Colofón, en Jonia, una zona situada en el actual oeste de Turquía, donde se obtenían grandes cantidades de estas resinas. Hasta hoy, este antiguo adhesivo natural se utiliza en ámbitos muy diversos: en la industria, la colofonia sirve como componente de adhesivos, abrillantadores, tintas de impresión y barnices. En electrónica se emplea como fundente en la soldadura, ya que evita la oxidación en las superficies metálicas y garantiza mejores uniones soldadas. La colofonia también se utiliza en medicina, en cosmética e incluso en la fabricación de chicle.
La importancia musical de la colofonia
No se puede determinar con exactitud desde cuándo y de qué forma se utiliza la colofonia en la música. Sin embargo, es indudable el papel central que desempeña en la historia de los instrumentos de cuerda, ya que sin colofonia serían prácticamente imposibles de tocar: aunque las cerdas que se utilizan para el encordado de los arcos se caracterizan por una superficie especialmente rugosa, apenas podrían generar suficiente fricción sobre la cuerda como para hacerla vibrar. Es la colofonia la que garantiza que el arco no solo se deslice silenciosamente sobre las cuerdas, sino que produzca un sonido. Debido a esta gran importancia para la cultura musical, a la colofonia también se la conoce como «resina de violín».